Por Directorio Nacional de la Asociación de Funcionarios del Ministerio de Educación, ANDIME.
Este 11 de septiembre de 2025 se cumplen 52 años del Golpe de Estado en Chile, uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia reciente. La memoria de ese día, que truncó un proceso democrático y abrió paso a 17 años de dictadura, sigue interpelándonos como sociedad y como trabajadoras y trabajadores organizados.
Es una fecha que nos duele y que nos exige mantener viva la memoria para que los horrores del pasado no se repitan. Este episodio, el más oscuro de nuestro país, no puede volver a manchar de sangre y muerte nuestra historia nacional.
Chile fue testigo de incontables víctimas de secuestros, torturas, desaparición forzada y ejecuciones, dejando a sus familias en la indefensión frente al avance implacable de la dictadura. Y, lamentablemente, más de cinco décadas después, esta tragedia continúa presente: sobrevivientes que cargan con el dolor del exilio, la tortura y la prisión política, así como miles de familias que todavía buscan a sus seres queridos desaparecidos.
Enviamos nuestro sincero abrazo solidario para todas ellas y ellos. En esta jornada recordamos a quienes cayeron, entre los cuales muchos eran dirigentes sindicales. Conmemoramos también a todas nuestras compañeras y compañeros que lucharon por un Chile más justo y a quienes hoy homenajeamos abrazando su legado.
Las nuevas generaciones merecen vivir en libertad y sin miedo. Por ello, nada de esto puede quedar en el olvido. Debemos aprender a ser una sociedad que valore la vida de las personas, aunque piensen distinto, y que desarrolle la capacidad de pensamiento crítico y deliberación. Los pueblos y sus derechos fundamentales deben avanzar sobre la base del diálogo, siempre con la mirada puesta en una sociedad más justa.
Creemos firmemente que los problemas en democracia no se solucionan con golpes de Estado ni dictaduras: se resuelven con más democracia, con equilibrio de ideas y con la búsqueda del bien común.
Seguiremos convencidos de que un país que no tiene memoria no tiene futuro. Así lo recuerda la placa conmemorativa instalada en este hall al cumplirse 50 años del Golpe de Estado. También lo refleja el libro “Las marcas que quedaron”, que reúne relatos de familias que hasta hoy sufren las consecuencias de la represión y que han visto marcadas con dolor a generaciones enteras.
Ante esta realidad, nuestra Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Ministerio de Educación (ANDIME) ratifica que nuestra prioridad es, y seguirá siendo, la defensa y el desarrollo de los derechos humanos y laborales de quienes trabajan en este servicio. Sabemos que cada lucha ganada o perdida impacta directamente en las familias de nuestras compañeras y compañeros.
La unidad política y social será vital para seguir enfrentando los desafíos que vienen, sobre todo ante el escenario político que se abre con las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias.
Sigamos avanzando con los sueños y esperanzas de un Chile mejor, con humanidad social, con comunidad y con compromiso hacia el servicio público. Caminemos hacia un nuevo trato con las y los trabajadores, con justicia y desarrollo para el país que queremos. Por lo tanto, seguiremos siendo realistas, pidiendo lo imposible, pero siempre junto a ustedes.
Participación de ANDIME
En este marco conmemorativo, ANDIME estuvo presente en el acto realizado en el Ministerio de Educación. Nuestras y nuestros dirigentes participaron activamente en la ceremonia y, como símbolo de nuestro compromiso con la memoria y los derechos humanos, entregamos a las autoridades ministeriales ejemplares del libro “Las Marcas que quedaron”.
Esta obra reúne testimonios de víctimas y sobrevivientes de la represión y refleja cómo el dolor y la resistencia de generaciones enteras siguen marcando el presente de nuestro país. La entrega de este libro no es solo un gesto simbólico: es también una reafirmación de que nuestra asociación mantiene vivo el compromiso de transmitir memoria, fortalecer la democracia y defender la justicia social.
A 52 años del Golpe Militar, ¡Aquí nadie se rinde!
