Continuando con nuestro compromiso de descentralizar la gestión sindical y escuchar de primera fuente las realidades de cada región, el día de ayer nuestro Directorio Nacional se trasladó hasta la ciudad de Viña del Mar. En una jornada marcada por la unidad y el análisis político, sostuvimos una importante reunión de trabajo con el directorio de la región de Valparaíso, para posteriormente participar en una masiva asamblea conjunta con la ANEF regional.
Nuestra presencia en la región no es protocolar; obedece a la convicción de que la defensa de la función pública se construye desde las bases. En este encuentro, dimos cuenta de una gestión que nos llena de orgullo y que demuestra la capacidad técnica y política de ANDIME en el Congreso: la aprobación de cinco de las siete indicaciones que presentamos a la Ley 21.040.
Este avance legislativo es fundamental para el futuro de la educación pública y, sobre todo, para resguardar los derechos de los funcionarios y funcionarias en el proceso de traspaso y funcionamiento de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). Lograr incidir en la redacción de la ley demuestra que nuestra organización no solo se moviliza en la calle, sino que también tiene la fuerza para sentarse en la mesa donde se toman las decisiones y corregir el rumbo cuando las normativas amenazan nuestra estabilidad o condiciones laborales.
Durante la asamblea con la ANEF, también abordamos el complejo escenario político actual. Analizamos la importancia estratégica de las recientes elecciones presidenciales y cómo el nuevo mapa político nos exige estar más unidos que nunca. Coincidimos en que el proceso de negociación que llevamos adelante no puede limitarse solo a cifras económicas; nuestro horizonte es la mejora integral de las condiciones laborales y la implementación de políticas públicas que fortalezcan al Ministerio de Educación como el motor del sistema.
Desde Valparaíso enviamos un mensaje claro: ANDIME está en movimiento. Seguiremos recorriendo cada región del país, llevando la información de primera mano y recogiendo las inquietudes de nuestros socios y socias. Entendemos que para avanzar en mejores condiciones para los trabajadores de la educación, necesitamos un sindicato presente, informado y con capacidad de propuesta. El trabajo en la quinta región nos reafirma que vamos por el camino correcto.
