La Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Educación (ANDIME) manifiesta su profunda preocupación ante los hechos ocurridos durante las jornadas de aplicación del SIMCE de los días 22 y 23 de octubre, donde se han evidenciado múltiples dificultades en su desarrollo normal en diversos establecimientos educacionales del país.
Durante estos días se han reportado errores logísticos, descoordinaciones y fallas operativas que afectan directamente el proceso de aplicación de esta evaluación, situación que se relaciona con la externalización del SIMCE a empresas privadas contratadas por la Agencia de Calidad de la Educación.
Una evaluación pública entregada al mercado
El SIMCE, instaurado en los años ochenta como instrumento de diagnóstico del sistema escolar, fue concebido como una herramienta técnica del Estado para orientar las políticas públicas. Con la creación del Sistema de Aseguramiento de la Calidad (Ley N.º 20.529) y de la Agencia de la Calidad de la Educación, la coordinación y aplicación del SIMCE pasó desde las Provinciales de Educación a la Agencia, que hoy gestiona el proceso y lo ejecuta mediante proveedores externos adjudicados por licitación. Antes, las Provinciales aplicaban la prueba sin intervención de empresas externas; en cambio, el modelo vigente contempla tercerización operativa (por ejemplo, examinadores contratados a través de empresas), manteniendo la rectoría pública en la Agencia.
ANDIME advierte que esta práctica debilita la institucionalidad pública, afecta la transparencia de los resultados y pone en riesgo la equidad del proceso evaluativo. Los hechos ocurridos durante esta semana son una muestra clara de las consecuencias de este modelo de gestión privatizado, que traslada responsabilidades del Estado hacia el mercado, con graves impactos en la confianza del sistema educativo y en las comunidades escolares.
Recuperar la función pública del SIMCE
Desde ANDIME, hacemos un llamado urgente a revisar el modelo de externalización del SIMCE y a fortalecer las capacidades técnicas y humanas del propio Ministerio de Educación y de la Agencia de Calidad, de modo que estas funciones sean asumidas directamente por el Estado y sus trabajadores.
El país necesita una evaluación pública, transparente y pedagógicamente orientada, que contribuya a mejorar los aprendizajes y las condiciones del sistema escolar, no a alimentar una industria de servicios externos que precariza funciones estratégicas y pone en riesgo la calidad del proceso educativo.
ANDIME reafirma su compromiso con la defensa del carácter público de la educación, con la dignidad del trabajo estatal y con el fortalecimiento del rol del Ministerio de Educación como garante del derecho a la educación para todas y todos.
Directorio Nacional
Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Educación ANDIME
