ANDIME cuestiona Cuenta Pública de Kast y advierte que modernización del Estado no puede transformarse en nuevos recortes

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La organización que agrupa a directivos del Ministerio de Educación manifestó preocupación por los anuncios de ajuste y reducción de estructuras estatales realizados por el Mandatario, señalando que el fortalecimiento de los servicios públicos requiere más capacidades institucionales y no menos Estado.

La Asociación Nacional de Directivos del Ministerio de Educación (ANDIME) expresó sus reparos a diversos anuncios realizados por el Presidente José Antonio Kast durante su Cuenta Pública, particularmente aquellos relacionados con ajuste fiscal, reducción de estructuras estatales y reorganización de la administración pública.

Desde la organización señalaron que existe una contradicción entre el discurso de fortalecimiento de los servicios públicos y las medidas orientadas a reducir capacidades institucionales del Estado.

La presidenta de ANDIME, María Beatriz Fuenzalida, afirmó que «resulta contradictorio sostener que se quiere mejorar la calidad de los servicios públicos mientras se insiste en una lógica de ajuste permanente y reducción de capacidades estatales. Los desafíos que enfrenta Chile requieren instituciones fuertes, con equipos profesionales estables y con recursos suficientes para responder a las necesidades de la ciudadanía».

La dirigenta agregó que los problemas que enfrentan áreas sensibles como educación, salud y protección social no pueden resolverse únicamente mediante recortes o procesos de racionalización administrativa.

«Nos preocupa que se siga instalando la idea de que el tamaño del Estado es el principal problema. Lo que las personas esperan es que los servicios funcionen mejor, que las respuestas lleguen a tiempo y que las políticas públicas tengan impacto. Para eso se requiere fortalecer la gestión, pero también fortalecer las instituciones y a quienes trabajan en ellas», sostuvo.

Desde ANDIME también manifestaron preocupación por los anuncios relacionados con una eventual reducción de ministerios y modificaciones a la estructura del aparato público.

«Todo proceso de modernización debe construirse con evidencia, diálogo y participación. Modernizar no puede transformarse en un sinónimo de achicar. El riesgo es terminar debilitando capacidades estratégicas del Estado precisamente cuando el país enfrenta desafíos cada vez más complejos en educación, desarrollo social y cohesión territorial», señaló Fuenzalida.

La presidenta de la organización agregó que «la experiencia internacional demuestra que los Estados más eficientes no son necesariamente los más pequeños, sino aquellos que cuentan con capacidades técnicas sólidas, planificación de largo plazo y funcionarios preparados para implementar políticas públicas de calidad».

Finalmente, ANDIME llamó al Gobierno a abrir espacios de diálogo con las organizaciones de trabajadores y directivos del sector público antes de impulsar transformaciones estructurales en la administración del Estado.

«Quienes trabajamos diariamente en los servicios públicos conocemos las fortalezas y también las dificultades que enfrenta el Estado. Por eso creemos que cualquier proceso de reforma debe considerar la experiencia acumulada de sus equipos y tener como objetivo principal mejorar la atención a las personas, no simplemente reducir estructuras», concluyó María Beatriz Fuenzalida.

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