Desafíos para un año complejo

Egidio Barrera, Presidente Nacional de ANDIME.

Para nadie es un misterio que este va a ser un año difícil, con muchos vaivenes que nos llevarán al tope de la ola en el ámbito político y social. El avance de la reforma nos llevará a una confrontación de ideas importante, ya que el grueso de la institucionalidad se cierra más bien hacia una visión neoliberal de la educación, mientras que nosotros mantenemos una visión progresista donde el principal actor del proceso siempre sea el estudiante, buscando además que la escuela tenga identidad y sentido comunitario.

En ese sentido no abandonaremos nuestra demanda de Retorno de Escuelas y Liceos a la administración directa del MINEDUC, esto, tiene un sentido social y responde a conceptos ideológicos muy lejanos a la visión de la educación – negocio que impera hoy. También continuaremos impulsando medidas que apunten a la defensa y fortalecimiento del rol rector de nuestro Ministerio y de sus unidades desconcentradas: Secretarías Ministeriales y Departamentos Provinciales de Educación.

Otras líneas de acción van en el sentido de mejorar las condiciones laborales y el bienestar de los funcionarios al interior del Servicio. Seguiremos muy de cerca el proceso de Encasillamiento para que se cumplan las bases de forma transparente. Afortunadamente, en esta materia el estado de avance del proceso ya ha impuesto un calendario estricto que la autoridad debe cumplir de acuerdo a los dictámenes de Contraloría.

Es necesario tener claro que es un proceso que está pensado para la estabilidad laboral y carrera funcionaria, no necesariamente para mejoramiento de grados y/o remuneraciones. Al término de este concurso, debiésemos ser uno de los pocos servicios públicos con un 78% de su personal en planta y un 22% a contrata, -esto en los cuatro estamentos que tenemos comprometidos-, casi ac